¿Libro de autoayuda o de psicología?

Psicología del Éxito - Libro de autoayuda o de psicologia (por Mario Luna)

Me lo preguntan mucho:

— Mario, Psicología del Éxito, ¿es un libro de psicología o de autoayuda?
— Ambas cosas —suelo responder— . O ninguna.

Me explico.

Desde que descubrí a Anthony Robbins y a Brian Tracy en mi adolescencia, me ha consumido una pasión desbordante por el desarrollo personal y la superación.

Sin embargo, con los años empecé a echar algo en falta. Cuantos más autores leía, a medida que a más seminarios y programas asistía, más profunda se hacía mi insatisfacción.

Poco a poco, empecé a constatar que el género de la autoayuda adolece de ciertas “lacras típicas”.

Defectos que impiden a muchas personas tomar en serio aquello que se conoce como “pensamiento positivo”. Me atrevería, incluso, a decir que se ha convertido en un repelente de las mentes más formadas y críticas. Del mismo modo que atrae en masa —y con poder irresistible— a los más crédulos y supersticiosos.

Psicología del Éxito, de Mario Luna - Autoayuda o psicología 01
“¿Es la autoayuda un repelente de la razón?” – Mario Luna

Como a moscas un tarro de miel.

Llegó un punto en el que no podía seguir ignorando que, con todas sus bondades, las obras y creaciones de “desarrollo personal” pecan, casi por sistema, de uno o varios de estos defectos:

  1. Abrazan el pensamiento mágico, a menudo recurriendo a argumentos esotéricos, “espirituales” o religiosos.
  2. No respaldan sus enseñanzas en estudios científicos, ni lo pretenden. De hecho, aunque a veces se escudasen en un lenguaje pseudocientífico, mi impresión es que la ciencia les traía completamente sin cuidado.
  3. Provienen de autores sin experiencia en el coaching con personas de verdad. Me parecía que vivían en una especie de torre de marfil y que jamás o rara vez habían puesto a prueba sus enseñanzas trabajando con gente real, en la vida real y ofreciendo resultados reales.
  4. Sus consejos no parten de un enfoque integral, multidisciplinar y sinérgico, alejándose así del netkaizen. Mientras ese de allí te vendía la fórmula para defecar diamantes, otro te enseñaba a curarte por el pensamiento, aquella a adelgazar invocando a la ley de la atracción aunque te hinches a galletas y ese otro gurú a atraer a tu media naranja rindiendo culto a no sé qué principio kármico.
  5. Exhiben su falta de congruencia. Un “experto” o “guía” cuyo físico reflejaba a la perfección una adicción de años a la comida basura (u otros hábitos destructivos), podía perfectamente hablarte de plenitud física o curación espiritual. Y quedarse tan pancho.
  6. Caen en tópicos, formalismos y clichés del “pensamiento positivo”, hasta el punto de que parecen haber sido todos diseñados con el mismo molde. Llegaba un momento en que se me hacían predecibles. Y a veces resultaba complicado saber quién se copiaba de quién, porque rara vez se citaban entre ellos.
  7. Se ven limitados por una extrema corrección política que les disuade de llamar las cosas por su nombre o de verlas como son. Observé que muchos de estos enfoques caían en el vicio de verlo todo “color rosa” y compartían una fe ciega en el principio de que los problemas se solucionan solos cuando no piensas en ellos. A veces, llegaban a ser tan mojigatos que llegaba a sentirme juzgado por desear lo que deseaba.
  8. Algunos hacen gala de poco sentido del humor. Quizás para compensar la escasa seriedad de sus propuestas, se toman a sí mismos demasiado. Para mi gusto, adoptaban un estilo demasiado formal y pomposo, a menudo perdiendo la capacidad de resultar frescos, divertidos o amenos.

Y, cuantas más vueltas le daba al asunto, más me atormentaba siempre la misma duda:

¿Por qué no había más gente que se tomase el desarrollo personal en serio?

Psicología del Éxito, de Mario Luna - Autoayuda o psicología 03
“¿Pensamiento positivo = pensamiento mágico?” – Mario Luna

¿Por qué tantos vendehumos le habían dado a la autoayuda ese tufillo barato de santería o teletienda?

Por supuesto, siempre quedaba la psicología. Eso sí era una ciencia.

Pero, realmente, ¿de qué iba la psicología?

Respuesta:

La psicología va de tratar patologías, trastornos, síndromes…

Pregúntale a cualquier psicólogo, y él o ella misma te dirán que se consideran terapeutas.

Repitámoslo:

Los psicólogos, sobre todo, hacen terapia.

Y aunque me parece loable dedicarse a ello, yo personalmente no buscaba herramientas para convertir a personas con problemas en personas normales. Mi anhelo era otro.

Lo que yo buscaba eran sistemas para convertir personas normales en personas excepcionales.

Porque a Mario Luna no le interesaba la normalidad. Le interesaba la excelencia.

Así que, ¿iba a dedicar mi vida a estudiar la psicología de la mediocridad cuando podía consagrarme a la psicología del éxito?

Y, por favor, si lo dicho ha sonado despectivo, pido disculpas.

Tengo muchos amigos y alumnos psicólogos en cuyo trabajo creo de corazón. Profesionales comprometidos hacia los que no dudo en desviar a mis clientes cuando detecto en ellos que, antes de que les guíen hacia la excelencia, necesitan otro tipo de ayuda más profunda o más “terapéutica”.

Pero cada cosa tiene su lugar.

En mi caso, cuando me matriculé en la carrera de psicología, la asignatura “Psicología del Éxito” brillaba por su ausencia. O quizás el día que se habló de ella falté a clase, no lo sé.

Debo confesar, eso sí, que al comprobar que había una materia llamada “Psicología de la motivación”, me ilusioné bastante. Pero pronto descubrí que “no es oro todo lo que reluce” y que “las apariencias engañan”, por lo que dicho entusiasmo no tardó en dar paso al desencanto.

En poco tiempo, mis sospechas de que podía hacer más por mi proyecto fuera que dentro de la carrera no tardaron en evolucionar hacia certezas, por lo que cambié de estrategia profesional. Acababa de comprobar en carne propia que la psicología y el coaching son cosas distintas.

Me acababa quedar claro que, al menos de momento, lo que la psicología ofrecía no era en modo alguno una “ciencia del éxito”, ni tampoco una “psicología del éxito”.

Si necesitas pruebas de esto, no tienes más que tomar la guía de profesionales de tu ciudad, escoger un psicólogo al azar y acudir a su consulta. Cuándo te pregunte cuál es tu problema, respóndele:

“Que quiero ser un fuera de serie. Ayúdame a lograrlo”.

Y después limítate a observar su cara.

Psicología del Éxito, de Mario Luna - Autoayuda o psicología 04
“La psicología, de momento, no persigue la excelencia” – Mario Luna

Por supuesto, imagino que en el ámbito del deporte de alta competición y otros similares, habrá más de un psicólogo cuya metodología y trabajo se acerquen mucho a lo que yo llamo psicología del éxito. Pero, de nuevo, serán más su especialización y experiencia profesional los responsables de haberlo curtido en este ámbito que los conocimientos que vomitaba en cada examen al sacarse la carrera.

¿Quiere esto decir que la psicología como ciencia está condenada de por vida a vivir de espaldas a la “psicología de la excelencia” o la “psicología del éxito”?

En absoluto.

Y aquellos psicólogos —presentes o futuros— que están al tanto de la labor que llevamos a cabo en Psicología del Éxito tienen un gran y heroico papel que jugar al respecto. Por no decir que tienen una gran responsabilidad.

Si un día lo logran, si finalmente consiguen que la Psicología del Éxito pase a ser una asignatura troncal de la psicología o una disciplina propia dentro de este ámbito académico, sería un detallazo que nos citen a quienes ya llevamos años investigando, desarrollando y publicando herramientas y conceptos de los que sin duda se servirán.

Esa —reconocer nuestro trabajo y obra— sería la guinda que me convertiría en fan definitivo de estos valientes psicólogos que el futuro habrá de depararnos.

Entre tanto, para quien se le pase por la cabeza acusarnos de intrusismo profesional o de no seguir a rajatabla el método científico, en Psicología del Éxito tenemos un dicho:

No hacemos ciencia. Nos adelantamos a ella.

Esto quiere decir que, mientras la ciencia se despereza —mientras en los ámbitos académicos se va despertando a la posibilidad de que existen creencias, actitudes, valores y estrategias que nos permiten generar hábitos y respuestas propiciadores del logro susceptibles de ser abordados científicamente—, a los coaches de éxito integral la naturaleza de nuestro trabajo nos obliga a seguir avanzando por ese camino sobre cuya existencia muchos todavía debaten.

Y la razón es simple:

Los resultados no pueden esperar.

Psicología del Éxito, de Mario Luna - Autoayuda o psicología 05
“No hacemos ciencia, nos adelantamos a ella” – Mario Luna

¿Estamos?

La gente necesita contar con herramientas eficaces y poderosas para tomar el control de las áreas más importantes de su vida.

Y lo necesita hoy, no mañana ni cuando ciertos académicos con el sueldo asegurado decidan que ha llegado el momento de tomarse en serio la psicología del éxito.

Que luego hagan o no uso de ellas, es otro problema. Pero nuestro trabajo es asegurarnos de que, al menos, disponen de dicha opción.

Recapitulando:

Con el tiempo me quedaron dos cosas claras:

  1. La psicología convencional no podía, de momento, ofrecer nada similar a lo que llamamos netkaizen: una vía de autodesarrollo integral, multidisciplinar y sinérgico.
  2. La autoayuda contaba con herramientas interesantes, pero estaba plagada de lacras que hacía que, muchos de los que se acercaban a ella, lo hiciesen a escondidas.

Así que…

…a la psicología académica le hacía falta “ponerse las pilas”. Y el ámbito de la superación necesitaba ser superado.

Y esto último, me sentía bastante capaz de hacerlo.

No porque fuese el mayor genio que ha parido este planeta, sino porque…

…¿acaso era tan difícil dejarse de gilipatrañas para hablar de éxito y superación?

¿De verdad hacía falta dar por sentado cosas como que debes esclavizar al universo para que éste te encuentre aparcamiento o que la física cuántica está esperando a que la manipules con un tal “efecto observador”?

Porque, por más que intentase perdonarle a esos gurús sus coqueteos con el pensamiento mágico, por mucho que tratase de reconciliar sus doctrinas con la ciencia, mi sentido común siempre me decía lo mismo:

Al universo le importa dos pimientos que tú consigas ese coche o ese amor.

Y, por supuesto, el “efecto observador” de la física cuántica real no tiene nada que ver con esa fantasía masturbatoria que acarician tantos santeros de la autoayuda.

Psicología del Éxito, de Mario Luna - Autoayuda o psicología 06
“Al universo se la sinjode que encuentres o no aparcamiento” – Mario Luna

Pero eso no me molestaba tanto. A fin de cuentas, el daño que le hacían con ello a la física y otras ciencias consolidadas era nulo. El problema era…

…el perjuicio que “el autoayudismo” causa a toda tentativa seria de sistematizar el éxito.

Y no sólo por el evidente deterioro de su imagen y reputación. A mí, concretamente, llegaba incluso a desmoralizarme.

“¿Será —llegué incluso a preguntarme en algún momento de bajón— que toda la tradición conocida como “superación personal”, toda esa sabiduría milenaria condensada, no tiene nada valioso que ofrecer al ser humano?

Psicología del Éxito, de Mario Luna - Autoayuda o psicología 07
“Tantos siglos de experiencia y sabiduría, ¿hay que desecharlos?” – Mario Luna

Porque:

Si una filosofía es realmente eficaz, ¿no debería de bastarse a sí misma?

¿No tendría que ser autoevidente? ¿Por qué iba a necesitar escudarse en religiones, entidades sobrenaturales o gilipatrañas cuánticas? Si x es bueno y si x es efectivo, ¿por qué sacarnos de la manga tal o cual ley pseudocósmica para justificar x?

¿Seguro que hace falta recurrir a dioses, mentes universales o fuerzas espirituales para que tenga validez?

Un poquito sospechoso, ¿no?

Y aún así, tampoco me atrevía a “arrojar a la hoguera” todo la filosofía de crecimiento personal.

Pues, el que estuvieran enfermos de superchería, ¿quería decir que todo lo que enseñaban esos libros, conferencias, seminarios y programas audiovisuales fuese completamente desechable? ¿Significaba que nada de lo que nos ofrecían funcionase?

Nada más lejos de la realidad. Muchas de sus técnicas, principios y leyes funcionan.

Sí, has oído bien: funcionan.

¿Por qué? Entre otras cosas, porque las cosas rara vez son blancas o negras.

Entre tanto estiércol, aquello conocido como “pensamiento positivo” tenía sus valiosas perlas que ofrecer. Las tenía. Por más que algunos de sus principales exponentes se empeñasen en desacreditarlo escupiendo públicamente a la cara del método científico para abrazar el “método vudú” sin pudor alguno.

Psicología del Éxito, de Mario Luna - Autoayuda o psicología 08
“La mentira tiene precio” – Mario Luna

Yo mismo, aplicando muchos de los principios tradicionales de la autoayuda, había obtenido resultados nada desdeñables. Y lo mismo podía decir de innumerables conocidos y alumnos a los que había ayudado.

Entonces… ¿había que dar la espalda por completo a esas doctrinas?

No. Al menos, no del todo.

El problema era que…

Muchas escuelas de desarrollo personal ofrecen resultados reales y tangibles, pero por las razones equivocadas.

Y eso, como defiendo en mi libro Psicología del Éxito, acarrea un elevado coste de oportunidad.

Por ejemplo, la famosa ley de la atracción de la que ya hablaba Napoleón Hill el siglo pasado y que tanto popularizó la autora de El Secreto, puede tener efectos positivos en la vida de una persona.  Pero éstos tienen más que ver con cómo funciona y se programa tu inconsciente emocional que con las maniobras de un universo más domesticado que un perro lázaro.

En este vídeo, por ejemplo, hago un poco de mofa del asunto. Sátira que —si me preguntas a mí— algunos gurús de la autoayuda se tienen más que merecida:

Cuando no entiendes esto, cuando crees que el cosmos es como el genio de una lámpara al que puedes invocar con tus emociones mientras te quedas sentado esperando, los beneficios que la visualización intensa u otras técnicas igualmente válidas pudieran reportarte se disipan en una posible (e incluso probable) catástrofe vital.

Resumiendo:

Cuando apuestas por el método vudú, dejas tu destino al azar.

Psicología del Éxito, de Mario Luna - Autoayuda o psicología 09
“La superstición te hará una sombra de lo que podrías ser” – Mario Luna

Y, como bien explica la segunda ley de la termodinámica:

Cuando dejas algo al azar, el resultado más probable es el caos.

O más técnicamente, la entropía. Moraleja: como diría mi buen amigo Gabi…

…no dejes nada al azar.

Por eso escribí un libro de más de 1.000 páginas que rompe todos los moldes del género, tanto en el fondo como en la forma.

Y de ahí, también, su portada (averigua por qué aquí).